USO se enfrentará a los despidos en Vauste

USO luchará contra el cierre y despidos de toda la plantilla de Vauste, antigua Tenneco

El comité de empresa de Vauste teme que la compañía pretenda bajar la persiana y ejecutar los despidos de toda la plantilla. Debido a la falta de renovación de contratos, los trabajadores sospechan que la heredera de Tenecco apueste por el cierre total de la planta de Gijón y despida de todos los trabajadores.

Los representantes de USO, UGT y CCOO en la fábrica de amortiguadores y componentes de automoción se han unido para tratar de detener la previsible línea de actuación de Tenneco. El plan de viabilidad que se ha presentado junto con una propuesta de convenio con los acreedores pone en evidencia el peligro de cierre. Los tres sindicatos harán todo lo posible para evitar ese extremo, tras haber entrado en proceso concursal por falta de liquidez.

El proceso concursal de Vauste, viciado

Tras una videoconferencia con el administrador concursal designado por el juzgado de lo mercantil, USO denuncia que el plan de despidos que presento la dirección al juez ya había sido elaborado por los anteriores propietarios de Vauste hace un año. Además, en los mismo términos. El plan consiste en despedir entre 40 y 60 trabajadores y reducir el salario al resto de la plantilla un 20%.

Dicho plan de viabilidad se paró por entonces. Ahora, al haber entrado en concurso de acreedores, el margen de negociación es menor y los trabajadores temen que el administrador acepte la reestructuración sin ningún tipo de mejora con respecto al mínimo legal de indemnización.

“A día de hoy, sobre la mesa está el cierre, porque nos quedan entre cinco y diez días de producción”, apunta Javier Álvarez delegado de USO en Vauste y presidente del comité de empresa. El problema al que se enfrenta Vauste es saber cuánto tiempo puede aguantar mientras que los clientes deciden si renuevan o no sus contratos. Y, de ser así, con qué volumen de producción.

El cierre de Vauste y los consecuentes despidos de todos los trabajadores provocaría que 139 familias se queden desamparadas tras años de inestabilidad, después de la compra de la histórica fábrica de amortiguadores gijonesa por el fondo de inversión DSA.