1 de Mayo: Entre el Espejismo de las Cifras y la Precariedad Real en Asturias
Este Primero de Mayo se presenta en Asturias con una cara de doble moneda. Mientras los indicadores macroeconómicos intentan dibujar un escenario de recuperación, la realidad a pie de calle revela deficiencias estructurales que amenazan el bienestar de la clase trabajadora.
El espejismo del 9% de paro
La última Encuesta de Población Activa (EPA) sitúa la tasa de desempleo en un histórico 9%. Sin embargo, esta cifra no debe enmascarar los graves problemas que atraviesan nuestros sectores productivos. La industria, motor histórico de la región, ha caído ya por debajo del 20% del PIB, lo que hace urgente la materialización de proyectos estratégicos paralizados como la Zalia, El Musel y el anillo eléctrico.
Por otro lado, el sector servicios, aunque crece, se ha convertido en una fuente de precariedad sistémica. Con 80.000 demandantes de empleo frente a 50.000 personas desempleadas, la realidad es de una rotación inasumible, personal fijo discontinuo que no trabaja y parcialidad involuntaria. Todo ello ocurre mientras las empresas alcanzan récord de beneficios en un contexto de inflación alimentado por guerras injustas.
Los nuevos desafíos: IA y desigualdad
El sector tecnológico no es inmune. Estamos vigilantes ante la nueva ola de EREs en el sector TIC (como el caso de Capgemini), donde la aplicación de la Inteligencia Artificial está sirviendo de excusa para el recorte de personal. Asturias necesita que este sector crezca de forma firme, con la ampliación del Parque Tecnológico de Gijón como estandarte.
La lucha contra la desigualdad sigue siendo la gran asignatura pendiente:
- Brecha de Género: En Asturias, el paro femenino (10,63%) sigue siendo significativamente mayor al masculino (7,48%).
- Juventud: Nuestros jóvenes se enfrentan a un muro de alquileres inalcanzables y empleos precarios que impiden cualquier proyecto de vida.
Un territorio envejecido y mal conectado
Asturias crece en población total, pero su estructura interna preocupa. Con una tasa de actividad de apenas el 52% y un envejecimiento centrado en los mayores de 50 años, la región necesita servicios públicos de calidad y una financiación estable. Este desafío es mayor en un entorno rural que se deshabita y que clama por planes de rejuvenecimiento urgentes.
En cuanto a las infraestructuras, desde USO —integrados en la Alianza por las Infraestructuras— denunciamos situaciones sangrantes como el desprendimiento de la autopista del suroccidente o el retraso eterno de la ronda al Musel en Gijón. El tren sigue siendo una promesa con perspectivas que se deben materializar para una conectividad real.
Por un sindicalismo justo
Este 1 de mayo reivindicamos la mejora de las rentas salariales y la lucha contra el individualismo. No basta con que las cifras macroeconómicas cuadren si la vida de las personas no mejora.
Además, como no puede ser de otra manera, exigimos un pluralismo sindical más justo que represente fielmente la diversidad de la clase trabajadora asturiana.










